3.11.08

LA LLUVIA CAE, CAE

Cuando al que escribe, le llega altamente la lluvia!!!

Esta mañana caminaba. Subí presuroso a una vereda, cuando un auto conducido por un hijo de puta pasó acelerado sobre un charco de lodo y zas!!! me dejó salpicado de rocío oscuro. Ta mare, artista el maldito, había dibujado un mural en mi terno azul !!!


Maldito el chofer, pero también malita la lluvia. Y es que toda la noche llovió. Como en los últimos tres días, llovió. Llovió tanto que en la madrugada desperté por el toc, toc de la lluvia repicando en el techo de mi room. Tanto así sonaba el repique de la lluvia que parecía un chorrito de agua corriendo al lado de mi oreja. Tanto así que el frío que viene con ella me acalambró cada uno de los diez deditos callosos de mis pies y adoquinó las frazadas. Ta mare, qué frio!!!

Taba asado. Como asado me pongo cada vez que llueve aquí. Como asado anduve cada uno de los días de la temporada de lluvia en que nos retábamos juntos, la miraba y me miraba de reojo. La lluvia y yo. Ya pes pasa, me decía. Pérate un toque pes aguafiestas, le respondía yo. Igualito, siempre me ganaba, como me suelen ganar muchos. Empapado, embarrado, derrotado. Así quedaba yo. Y ella, la lluvia, Ay... siguió jodiendo!!!

Tengo una amiga a la que le gusta la lluvia. "Chévere la lluvia", dice. Ya pes. Hoy, ahí taba la lluvia, y tú ¿dónde estabas para mandarla al carajo? !!! Ahí estaba la lluvia, esperándote como aquamán en la puerta para abrazarte con cariño. Ahí taba la lluvia para reirse de tu paraguas, paralluvias, paranada. Ahí taba la lluvia para jugarse una apuestita con tus tabas a ver si penetraba hasta los poros de tus pies y jugaba Yan Ken Po con tus falanges. Ahí taba tu lluvia, sacándole la lengua a tus lentes sin limpia parabrisas. Ahi taba pe, esa lluvia que te saca cachita limeñito de garúas. Ta mare, qué jodida esa lluvia!!!

Más peor todavía. La jodida lluvia, que se vino después de un buen tiempo, llegó junto a los días grises, esos que los sicólogos explican como deprimentes. Esos días que hacen de tus problemas, los peores de tu historia. Esos grises que te entristecen la vida, le bajan la llanta al espíritu y te estrujan el alma congelándote hasta el tuétano. Debe ser por eso que después de un tiempo me pongo a escribir. Porque si no lo hago, seguro me pongo a llorar.

Y la lluvia? Ya la conozco. Ya me conoce. Hoy jugaremos a que yo te mojo, yo nica te dejo. No jodas !!! Mañana, espero hacer las pases con ella porque subiré al Ampay, cerquita al nevado, a tratar de hablar un rato con el Ché, a ver si negocio el perdón del pliego de faltas que guardo en el bolsón oscuro de mi vida.

1 comentario:

Madres haciendo y deshaciendo dijo...

puxa aca la lluvia es complicadísima si uno no anda con paraguas ya fue!

XD

Que xevere que tengas blog!

nos comentamos!

Un abrazo,